Resumen: La nueva interfaz de ISI Web of Knowledge introduce varias novedades en la forma de buscar y obtener la información, que se repasan en este artículo. Se aumenta la integración de los recursos, se proporcionan métodos de consulta más fáciles y se fortalece la función informativa del sistema, que se intenta adaptar a los hábitos tecnológicos actuales. Los objetivos parecen ser competir mejor con otros recursos y servicios de búsqueda científica, consolidarse como herramienta polivalente de información de calidad e insertarse en los flujos de trabajo de la investigación científica.
También pueden ser de interés otros artículos publicados en este número, como:
Se pueden consultar el resto de los artículos consultando el sumario.
Por último, aprovechamos para recomendar el estupendo blog de Luis Javier Martínez Rodríguez, autor del artículo sobre el que versa este post, en el que reflexiona analiza y critica recursos y servicios de información científica, así como libros científico-técnicos, de interés tanto para bibliotecarios como para investigadores.
El próximo día 3 de abril, jueves, en la Biblioteca CAI-Universidad (C/ Serrano Sanz, 10-12, esquina Pedro Cerbuna), a las 11:00, tendrá lugar una sesión de presentación de la base de datos Scopus, de Elsevier, haciendo hincapié en su utilidad para el análisis de la producción científica, el “indice H”, y otras funcionalidades bibliométricas.
La presentación, incluido un tiempo adicional para preguntas, tendrá una duración de 1h 45 min. y correrá a cargo de David Mino y Edward Wedel-Larsen, de Elsevier.
Es una interesante oportunidad para analizar algunas de las potencialidades de esta herramienta caracterizada por su amplia cobertura internacional y una cuidada atención a los perfiles de los autores incluidos en la base de datos. Esta base de datos multidisciplinar elaborada por Elsevier, pretende competir con el Web of Knowledge del ISI, y para ello, dado que su cobertura temporal es mucho más reducida (desde 1996), amplía su cobertura de contenidos, indizando unas 15.000 revistas o series frente a las 8.000 del Web of Science, y calcula automáticamente el índice H de los conjuntos de referencias buscados, aspecto que también realiza el Web of Science a través de sus Informes de citas o Citation Reports.
El índice H es un indicador de análisis de la producción científica, inventado por el físico Jorge E. Hirsch, que resume en un único indicador numérico la supuesta relevancia de un investigador, grupo, institución, revista, etc.
Recientemente se han hecho públicas dos iniciativas, dentro de la inercia de esa ola cada día mayor y más pujante que es la publicación en abierto, de notable interés para todos. Se trata de:
Digital. CSIC, repositorio institucional del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que deposita en acceso abierto la documentación digital generada por el personal investigador de dicha institución.
Recolecta: recolector de ciencia abierta, portal promovido por REBIUN y FECYT que pretende ser el punto de acceso común para la literatura científica española en abierto.
Ambos recursos, y otros muchos que han nacido en nuestro país en los últimos tiempos, tienen como objetivo promover la publicación en abierto, facilitar su uso y hacerla más visible en la Red. Sin duda una buena noticia para la reducida difusión de nuestras publicaciones, y que sigue las tendencias a nivel mundial. El pulso abierto/cerrado, público/privado, incrementa sus fuerzas día a día a todos los niveles.
Como recursos esenciales y generales que además hay que conocer, dada la variedad y multiplicidad de recursos existentes, prácticamente uno por institución, y que aparecen constantemente, se pueden mencionar:
Opendoar, directorio internacional de repositorios en acceso abierto.
La idea es original, y como tal hay que aplaudirsela a Jelt van Geestun, pero otra cuestión es su posible aplicación real en todos los espacios públicos de una biblioteca. Y desde luego, al principio, la sensación de ver varios sillones moviéndose por la biblioteca sería totalmente irreal.
Otra cuestión es la ergonomía de los sillones de marras: